Fractales en el arte / 1 secreto fascinante en el caos de Jackson Pollock

Fractales a primera vista, los inmensos lienzos de Jackson Pollock parecen el resultado de un ataque de locura creativa. Pintura salpicada, goteada y lanzada con furia sobre una tela extendida en el suelo. Durante décadas, la crítica de arte más tradicional consideró su famosa técnica del action painting (pintura de acción) como la máxima expresión del caos y la improvisación descontrolada.

Sin embargo, la ciencia ha demostrado que nuestros ojos nos engañan. Hoy sabemos que detrás de ese aparente desorden absoluto se esconde una de las estructuras matemáticas más complejas y perfectas del universo: los fractales.

¿Qué es exactamente la geometría fractal?

Para entender el secreto de Pollock, primero debemos mirar a la naturaleza. En matemáticas, los fractales son objetos geométricos cuya estructura básica, por muy fragmentada o irregular que sea, se repite a diferentes escalas.

Piensa en las ramas de un árbol, en un copo de nieve, en la costa recortada de una playa o en los relámpagos de una tormenta. Si amplías una pequeña parte de ellos, verás que es una réplica casi exacta de la estructura completa. La naturaleza no dibuja con las líneas rectas ni los círculos perfectos de la geometría euclidiana clásica; el universo se organiza mediante el caos ordenado de esta matemática repetitiva.

El pintor que hackeó la física de fluidos

Lo verdaderamente fascinante de esta historia es que Jackson Pollock pintó sus mayores obras maestras a finales de los años 40 y principios de los 50. Esto ocurrió décadas antes de que el visionario matemático Benoît Mandelbrot definiera formalmente la geometría fractal con la ayuda de los primeros ordenadores modernos en los años 70.

¿Cómo logró un artista adelantarse a los superordenadores? A finales de los años 90, el físico Richard Taylor de la Universidad de Oregón decidió analizar estadísticamente las pinturas de Pollock. Lo que descubrió fue revolucionario. Al escanear los cuadros y pasarlos por un programa de análisis de patrones, Taylor comprobó que las capas de pintura superpuestas no eran accidentales. Pollock, al moverse rítmicamente alrededor del lienzo como un péndulo humano, estaba canalizando las leyes de la física de fluidos.

La gravedad, la viscosidad exacta del esmalte sintético que utilizaba y la aceleración de su brazo crearon un ecosistema físico perfecto. Taylor demostró que, a medida que el artista maduraba su técnica a lo largo de los años, la «dimensión fractal» de sus cuadros aumentaba, volviéndose tan complejos como la densidad visual de un bosque virgen.

La conexión con la «Clase Curiosa«

En interesARTE, nuestra tesis principal es que las ciencias y las artes están profundamente conectadas. El caso de Pollock es la prueba definitiva. Cuando miramos uno de sus inmensos lienzos y nos sentimos hipnotizados o extrañamente relajados ante tanta información visual, no es casualidad. Nuestro cerebro, que también está formado por redes neuronales estructuradas como fractales, reconoce el lenguaje nativo de la naturaleza impreso en la pintura.

Al igual que vimos en nuestro análisis sobre La Constante ‘c’ y la velocidad de la luz en el arte, la física no está reñida con la emoción; de hecho, es la herramienta que la hace posible.

Si este ritmo visual tuviera un sonido, sería la cadencia hipnótica de la música electrónica. En interesARTE radio, nuestra selección de Dance y Pop utiliza bucles, loops y secuencias que siguen una progresión matemática muy similar a la de estas obras abstractas. Te invitamos a sintonizarnos y experimentar cómo el orden y el caos bailan juntos.

Y si quieres seguir explorando cómo los creadores audiovisuales manipulan estas leyes de la física para contar historias, no te pierdas nuestros documentales y producciones originales en interesARTE.tv. El universo es un lienzo, y la ciencia, la pintura.

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